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Cerradura electromagnética: cómo se instala, qué fuente necesita y cómo se integra con el sistema

Cómo se monta un electroimán según el tipo de puerta, qué fuente y batería de respaldo necesita, y cómo se conecta al relé del control de acceso del local.

Ilustración de una cerradura electromagnética instalada en el marco superior de una puerta de vidrio con su soporte en U
Ilustración de una cerradura electromagnética instalada en el marco superior de una puerta de vidrio con su soporte en U

Una cerradura electromagnética (electroimán) se instala como dos piezas metálicas enfrentadas —una atornillada al marco, la otra a la hoja de la puerta— que quedan pegadas con fuerza mientras reciben corriente continua, y necesita una fuente dedicada, un soporte acorde al tipo de puerta y, casi siempre, un relé que la conecte al sistema que decide cuándo abrir. La instalación en sí es simple, pero tres detalles definen si termina funcionando bien o dando problemas.

Qué soporte de montaje corresponde según la puerta

El electroimán y su contraplaca tienen que quedar perfectamente alineados y en contacto pleno cuando la puerta está cerrada, porque cualquier desnivel reduce la fuerza real de sujeción aunque el equipo esté encendido. El tipo de soporte cambia según el marco y el sentido de apertura:

Situación de la puertaSoporteDetalle
Marco metálico o de madera, abre hacia adentro del lado del electroimánMontaje directoEl electroimán va directo sobre el marco superior, sin pieza intermedia
Puerta que abre hacia afuera respecto del marcoSoporte en L o en ZCompensa el ángulo para que la contraplaca quede alineada con el electroimán
Puerta de vidrio templado sin marco propioSoporte en USujeta el electroimán sin perforar el vidrio, abrazando el canto superior

Qué fuente de alimentación necesita

Acá está el error más caro de esta instalación: el pulso que manda una impresora térmica para abrir el cajón de dinero (unos 12V, unos cientos de miliamperios, durante apenas 50 milisegundos) alcanza para mover el mecanismo liviano de un cajón, pero no alcanza ni de cerca para mantener energizado un electroimán, que consume corriente de forma continua mientras la puerta permanece trabada. Necesita una fuente dedicada, dimensionada para ese consumo sostenido y no compartida con otros equipos que puedan generar caídas de tensión en el mismo circuito. Confundir estas dos escalas de corriente (pulso corto contra consumo continuo) es la razón más común por la que una cerradura "no sujeta" a pesar de estar bien atornillada.

Batería de respaldo: cuándo sumarla

Por diseño, un electroimán es fail-safe: suelta la puerta apenas se corta la corriente, para que un corte de luz nunca deje a nadie encerrado. Eso es correcto para la seguridad de las personas, pero significa que cualquier corte breve de la red eléctrica deja la puerta liberada sin que nadie lo haya decidido. Si eso te preocupa (un local que queda cerrado de noche, un depósito con mercadería de valor), conviene sumar una batería de respaldo a la fuente: mantiene el electroimán energizado durante el corte, y la puerta recién se abre si la batería también se agota.

Pasos para instalar e integrar la cerradura

  1. Confirmá el tipo de soporte que corresponde según el marco y el sentido de apertura de esa puerta en particular.
  2. Montá el electroimán y la contraplaca, verificando que queden perfectamente alineados y en contacto pleno con la puerta cerrada.
  3. Tendé el cableado hasta una fuente dedicada, dimensionada para el consumo continuo del equipo, y sumá batería de respaldo si la puerta no puede quedar liberada ante un corte breve.
  4. Conectá la salida del relé del sistema de control de acceso a la fuente del electroimán, en vez de intentar accionarlo con un pulso pensado para un cajón de dinero.
  5. Sumá un botón de salida por cableado físico, aparte del sistema electrónico, para que la puerta se pueda abrir aunque el sistema falle.
  6. Probá el conjunto completo: corte de luz simulado, botón de emergencia y apertura normal por el sistema, antes de dar la instalación por terminada.

Electroimán o pestillo eléctrico: cuándo cambia la decisión

El comportamiento fail-safe del electroimán es justamente lo que lo distingue del pestillo eléctrico, que en la mayoría de los modelos hace lo contrario (queda trabado sin luz). Esa diferencia es la que define qué cerradura corresponde a cada puerta: un electroimán para la salida principal de un local con atención al público, un pestillo para un depósito o un acceso restringido donde no hay que priorizar la salida rápida de personas. El detalle completo de esta comparación, con la tabla de qué elegir según el tipo de acceso, está en la guía de cerraduras electrónicas para comercio.

Cómo lo maneja YoFacturo

El control de acceso del agente local de YoFacturo decide siempre en el propio equipo, sin depender de que un servidor conteste: si dependiera de internet, un corte dejaría a la gente afuera. Para accionar el electroimán, admite un relé USB-serie (comandado por un puerto COM, con el apagado del pulso siempre garantizado aunque el encendido falle a mitad de camino) o un relé de red tipo Shelly, que se auto-limita por su propio firmware y cierra el contacto igual aunque la PC se apague en el medio. El motor de horarios cuenta los días de la semana desde el lunes y evalúa una ventana que cruza la medianoche contra el día en que arrancó, no contra el día del reloj en el momento del intento. La salida de emergencia, en cualquier caso, se resuelve siempre por cableado físico y no por software.

Preguntas frecuentes

¿Qué necesito para instalar una cerradura electromagnética?

Necesitás el electroimán y su contraplaca, un soporte de montaje acorde al tipo de puerta (en L, en Z o en U según cómo abra y de qué esté hecho el marco), una fuente de alimentación dedicada que sostenga el consumo continuo del equipo, el cableado hasta esa fuente y, casi siempre, un botón de salida por cableado físico aparte del sistema electrónico.

¿En qué tipo de puerta se puede poner una cerradura electromagnética (vidrio, madera, metálica)?

Se puede montar en los tres tipos, pero cada uno pide un soporte distinto: en un marco metálico o de madera alcanza con un soporte en L o en Z según el sentido de apertura, y en una puerta de vidrio sin marco propio hace falta un soporte en U que sujeta el electroimán sin perforar el vidrio. Lo importante es que la placa y la contraplaca queden perfectamente alineadas y en contacto pleno al cerrar.

¿Por qué la puerta se abre sola si se corta la luz?

Porque el electroimán es fail-safe por diseño: mantiene la puerta trabada mientras recibe corriente, y suelta apenas se corta esa corriente. Es una decisión de seguridad de las personas, pensada para que un corte de luz nunca deje a nadie encerrado, y es justamente lo que diferencia a un electroimán de un pestillo eléctrico, que en la mayoría de los modelos hace lo contrario.

¿Necesita batería de respaldo?

Conviene sumarla si no querés que la puerta se libere ante cualquier corte de luz breve, algo habitual en la red eléctrica de un comercio. La batería mantiene energizado el electroimán durante el corte, y la puerta solo se abre si la batería también se agota, en vez de soltarse apenas falta la luz de la calle.

¿Cómo se integra con el sistema de control de acceso que ya tengo?

El electroimán se conecta a la salida de un relé, el mismo tipo de componente que ya usa cualquier sistema de control de acceso con lector de tarjeta, PIN, huella o cara. El relé recibe la orden de abrir desde el equipo que identificó a la persona y sostiene el pulso de corriente continua que el electroimán necesita, en vez del pulso corto que usa una impresora para el cajón de dinero.

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