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Sensor de humo y detector de gas en el local: qué poner, dónde y cómo se avisa

Sensor de humo y detector de gas: qué detecta cada uno, por qué van en lugares distintos del local y cómo avisan cuando algo anda mal.

Ilustración de un local comercial con un detector de humo en el cielorraso del salón y un detector de gas cerca del piso junto a la cocina
Ilustración de un local comercial con un detector de humo en el cielorraso del salón y un detector de gas cerca del piso junto a la cocina

Un sensor de humo detecta las partículas que suelta algo quemándose, y un detector de gas detecta la concentración de un gas combustible en el aire antes de que llegue a haber fuego. Son dos aparatos con tecnologías distintas que van en lugares distintos del local, y confundir dónde va cada uno es la forma más común de tenerlos instalados sin que realmente cumplan su función.

Detector de humo: iónico o fotoeléctrico

Los detectores de humo domésticos y comerciales usan, en general, una de dos tecnologías. El iónico tiene una pequeña cámara con una corriente eléctrica constante entre dos electrodos; cuando entran partículas de humo, esa corriente cambia y dispara la alarma. Reacciona rápido a fuegos con llama y poco humo visible. El fotoeléctrico usa un haz de luz dentro de una cámara sensora; cuando el humo dispersa esa luz hacia un sensor, se dispara la alarma. Reacciona mejor a humo denso, como el de un fuego que arde lento sin llama (un cable recalentado, por ejemplo). En un local con cocina, freidora o vapor frecuente, el tipo fotoeléctrico suele dar menos falsas alarmas que el iónico.

Detector de gas: qué gas y por qué importa la altura

El detector de gas mide la concentración de un gas combustible en el aire y avisa antes de que esa concentración llegue a ser peligrosa, mucho antes de que exista riesgo de incendio o explosión. Acá la física del gas que usás define dónde tiene que ir: el gas licuado de petróleo (el de garrafa) es más pesado que el aire, así que tiende a acumularse cerca del piso, y el detector debe instalarse bajo, cerca del nivel del suelo. El gas natural de red, en cambio, es más liviano que el aire y tiende a subir, así que en ese caso el detector va cerca del techo. Instalar el detector a la altura equivocada para el gas que realmente usás puede hacer que tarde mucho más en detectar una fuga real.

DetectorQué detectaDónde vaAviso típico
Humo iónicoPartículas de combustión con llamaCielorraso del salón, lejos de la cocinaSirena propia del aparato
Humo fotoeléctricoHumo denso, fuego sin llama visibleAmbientes con vapor frecuente (bar, cocina cercana)Sirena propia, algunos con luz
Gas GLP (garrafa)Concentración de gas más pesado que el aireCerca del piso, junto a la garrafa o el artefactoSirena y, en algunos modelos, corte automático de una electroválvula
Gas natural (red)Concentración de gas más liviano que el aireCerca del techo, cerca del artefactoSirena y, en algunos modelos, corte automático de una electroválvula

Cómo avisa cada uno cuando salta

La mayoría de estos detectores domésticos e industriales chicos tienen sirena propia incorporada, suficiente para alertar a alguien que esté dentro del local. Los modelos más completos suman conectividad Wi-Fi o Zigbee propia del fabricante para mandar una notificación al celular aunque no haya nadie en el lugar, y algunos detectores de gas se combinan con una electroválvula que corta el suministro de gas automáticamente al detectar una fuga, sin esperar a que una persona reaccione. Esa app y esa conectividad son del fabricante del detector: no forman parte de un sistema de gestión de negocio ni de una alarma de seguridad general, salvo que el fabricante ofrezca puntualmente esa integración.

Dónde ubicar cada sensor en tu local

  1. Un detector de humo por cada ambiente grande o separado por una puerta, priorizando el salón y cualquier depósito con material inflamable.
  2. El detector de humo, siempre en el cielorraso o lo más alto posible, porque el humo sube.
  3. Una distancia prudente entre el detector de humo y la cocina, la freidora o el baño, para evitar que el vapor cotidiano lo dispare.
  4. El detector de gas, a la altura que corresponda según el gas que usás (bajo para GLP, alto para gas natural), cerca del artefacto o la garrafa.
  5. Ningún detector tapado por una estantería, una cortina o un cartel que le impida que el humo o el gas le lleguen.

Mantenimiento básico

Todos estos detectores pierden sensibilidad con el uso, aunque sigan sonando cuando apretás el botón de prueba. Conviene probar ese botón una vez al mes, cambiar la pila una vez al año si el modelo la usa, y revisar la fecha de vencimiento o vida útil que trae el propio aparato, porque un detector viejo puede seguir "funcionando" en la prueba manual sin detectar bien un incendio o una fuga real. Para el detector de gas, además, conviene revisar que no haya quedado tapado por polvo o grasa de cocina, que también reduce su sensibilidad con el tiempo.

Cómo lo maneja YoFacturo

Un sensor de humo o un detector de gas es un aparato independiente del sistema de gestión de tu comercio: tiene su propia sirena y, si tiene conectividad, su propia app del fabricante, sin conexión directa con el punto de venta ni con la facturación. Si tu comercio ya tiene cámaras IP conectadas al sistema, sirven como un registro complementario para revisar qué pasó en el local durante o después de un aviso de este tipo, aunque el detector en sí siga siendo un sistema aparte. Más sobre cómo se suman cámaras a un comercio en la guía de cámaras IP.

Preguntas frecuentes

¿Un sensor de humo y un detector de gas son el mismo aparato?

No, son dos aparatos distintos que detectan cosas diferentes con tecnologías distintas. El sensor de humo reacciona a las partículas que suelta algo quemándose, ya sea por combustión visible o por un cable recalentado sin llama. El detector de gas reacciona a la concentración de un gas combustible en el aire, antes de que haya fuego, y por eso van ubicados en lugares distintos del local.

¿Dónde conviene poner el detector de gas, arriba o abajo?

Depende del gas que uses. El gas licuado de petróleo (garrafa) es más pesado que el aire y tiende a acumularse cerca del piso, así que el detector va bajo. El gas natural de red es más liviano que el aire y sube, así que ahí el detector va cerca del techo. Un detector puesto en la altura equivocada puede tardar mucho más en avisar.

¿Por qué el detector de humo suena sin que haya un incendio real?

La causa más común es el vapor de una cocina o de un baño llegando hasta el sensor, o el humo de un plato quemado que no llega a ser un incendio. Por eso conviene no instalar un detector de humo pegado a la cocina, sino a una distancia prudente, y elegir un tipo fotoeléctrico en ambientes con vapor frecuente, porque reacciona mejor a humo denso que a vapor de agua.

¿Cada cuánto hay que revisar estos detectores?

Conviene probar el botón de test de cada detector una vez al mes, cambiar la pila (si la tiene) una vez al año, y reemplazar el aparato completo cuando llega a la vida útil que indica el fabricante, porque el sensor pierde sensibilidad con el tiempo aunque siga sonando en la prueba manual. Un detector viejo que responde bien en la prueba manual no necesariamente detecta bien un incendio real.

¿Hace falta electricista para instalar un detector de gas?

La mayoría de los detectores domésticos e industriales chicos se instalan a pilas o enchufados a un tomacorriente común, sin cableado especial. Lo que sí conviene dejar en manos de un gasista matriculado es cualquier revisión de la instalación de gas en sí (garrafa, cañería, artefactos), que es un tema aparte del detector electrónico.

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