Teclado programable para punto de venta: qué es y si todavía sirve
Qué es un teclado programable de punto de venta, para qué se usaba antes del código de barras y la pantalla táctil, y en qué mostradores todavía tiene sentido hoy.

Un teclado programable de punto de venta es un teclado físico compacto con teclas a las que se les puede asignar un producto, un precio o una combinación de teclas frecuente, para cobrar sin buscar ni tipear nada. Nació antes de que el código de barras y la pantalla táctil se volvieran estándar, y hoy sigue teniendo un lugar en mostradores donde muchos productos no tienen código propio: bares, panaderías al peso, kioscos con venta suelta.
Qué es un teclado programable y para qué se usaba
Antes de que la mayoría de los productos vinieran con un código de barras de fábrica, la forma más rápida de cobrar un artículo era apretar una tecla dedicada a ese producto en particular, en vez de escribir su nombre o buscarlo en un listado. El teclado programable resolvía justamente eso: cada tecla física podía asignarse, desde un software de configuración, a un código, un precio fijo o una macro (una secuencia de varias pulsaciones seguidas), y el cajero aprendía de memoria en qué posición estaba cada producto habitual del local.
Suelen tener menos teclas que un teclado de PC común, agrupadas en una grilla compacta, muchas veces con la posibilidad de imprimir o pegar una lámina debajo de cada tecla con el nombre del producto asignado, para que cualquier empleado nuevo pueda ubicarse sin memorizar nada de entrada.
Por qué perdió terreno frente al código de barras y la pantalla táctil
El código de barras resolvió, para la enorme mayoría de los productos envasados de fábrica, el mismo problema que antes resolvía el teclado programable: identificar un producto sin tipear nada, con la ventaja de que un lector reconoce miles de artículos distintos sin necesitar una tecla dedicada para cada uno. La pantalla táctil sumó otra alternativa: un botón en pantalla se puede reorganizar, agrandar o reetiquetar sin tocar ningún hardware, y no depende de que el cajero memorice una posición física fija. Entre esas dos tecnologías, el teclado programable dejó de ser la única forma de cobrar rápido un producto sin código, y pasó a ser una opción más entre varias, no la default.
Cuándo todavía tiene sentido un teclado programable
Sigue siendo una opción sólida en mostradores donde una parte grande de lo que se vende no tiene código de barras propio: una panadería que vende al peso y por unidad al mismo tiempo, un bar donde se repiten siempre las mismas diez bebidas, un kiosco con golosinas sueltas sin envase individual. En esos casos, una tecla física da una ventaja que ni el código de barras ni la pantalla táctil igualan del todo: se aprieta sin mirar, por tacto, algo que ayuda mucho en un mostrador con las manos ocupadas u ocasionalmente mojadas. También sigue siendo útil como respaldo físico cuando la pantalla táctil de un equipo falla o se ensucia, porque el teclado programable no depende de que el dedo toque exactamente el lugar correcto de un botón en pantalla.
Fichas reales: qué ofrecen los teclados programables del mercado
Dos ejemplos de fabricantes con presencia real en el rubro POS muestran el rango de opciones disponible hoy. El Posiflex KB-6600, según su ficha oficial, trae 84 teclas programables más 6 teclas de control de posición, construcción a prueba de derrames ("100% true spill-proof"), teclas de 19x19mm, interfaz PS/2 en la versión KB-6600 o USB en la KB-6600U, y pesa 1,09 kg con dimensiones de 340x150x58mm. El CHERRY G86-71410, por su parte, tiene 131 posiciones de teclado (127 programables), admite hasta 3 capas de programación por tecla, incluye 42 teclas relegendables para reconfigurar rápido el diseño, conexión USB y un lector de banda magnética de 3 pistas incorporado. La diferencia entre ambos refleja bien las dos filosofías del producto: un modelo compacto pensado para gastronomía (Posiflex) y uno más grande, con más capas de programación, pensado para un mostrador con catálogo extenso (Cherry).
Cómo se programa un teclado de este tipo, en general
- Instalá el software de configuración que provee el fabricante del teclado (viene con el equipo o se descarga de su sitio oficial).
- Conectá el teclado a la PC por el puerto que corresponda (USB o PS/2, según el modelo) y confirmá que el software lo detecta.
- Asigná a cada tecla el código de producto, el precio o la macro que corresponda, guardando los cambios a medida que avanzás.
- Si el modelo admite varias capas de programación, definí qué combinación de teclas cambia de capa (por ejemplo, para acceder a un segundo grupo de productos con las mismas teclas físicas).
- Imprimí o escribí la lámina de referencia con el nombre de cada producto debajo de su tecla, si el modelo la usa.
- Probá cada tecla programada con una venta de prueba antes de dejarlo en uso frente a un cliente real.
Teclado programable vs. pantalla táctil con botones configurables
| Aspecto | Teclado programable | Pantalla táctil con botones |
|---|---|---|
| Se puede usar sin mirar, por tacto | Sí, una vez memorizada la posición | No, siempre exige mirar la pantalla |
| Reorganizar o cambiar botones | Requiere reprogramar desde el software y reimprimir la lámina | Inmediato, arrastrando y soltando en pantalla |
| Resistencia a líquidos y suciedad | Alta en los modelos "spill-proof" | Depende del modelo de pantalla y su sellado |
| Costo de hardware extra | Suma un periférico aparte de la pantalla | Ninguno si el equipo ya tiene pantalla táctil |
Cómo lo maneja YoFacturo
Un teclado programable se conecta a la PC como cualquier teclado USB estándar (HID): cuando una tecla está programada para "escribir" el código de un producto frecuente, el sistema lo recibe exactamente igual que si alguien lo tipeara en el buscador de productos del punto de venta, sin necesitar ningún controlador especial. Fuera de esa compatibilidad general de cualquier periférico HID, no hay una integración específica publicada entre YoFacturo y alguna marca de teclado programable en particular: cualquier modelo que funcione en modo teclado sirve igual de bien.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un teclado programable de punto de venta?
Es un teclado físico, más chico y compacto que uno de PC estándar, con teclas a las que se les puede asignar un código de producto, un precio o una combinación de varias teclas comunes (una macro), para no tener que tipear ni buscar ese producto cada vez que se vende.
¿El teclado programable reemplaza al lector de código de barras?
No, cumplen funciones distintas y suelen convivir en el mismo mostrador. El lector identifica productos que ya vienen con un código de fábrica; el teclado programable resuelve productos sin código, como algo fraccionado, un servicio o una combinación frecuente, con una sola tecla en vez de escribir o buscar en una lista.
¿Todavía se vende un teclado programable en la Argentina?
Sí, marcas como Cherry y Posiflex siguen fabricando modelos de este tipo, pensados sobre todo para gastronomía y comercios con muchos artículos sin código de barras. No es un producto tan masivo como hace veinte años, porque el código de barras y la pantalla táctil resolvieron buena parte de lo que antes solo hacía este teclado.
¿Cuántas teclas programables trae un teclado de este tipo?
Varía según el modelo: hay equipos de gama de entrada con unas pocas decenas de teclas y modelos más completos con más de cien posiciones programables, algunos con la opción de asignar hasta tres funciones distintas a la misma tecla según en qué modo o pantalla esté el sistema en ese momento.
¿Se puede reprogramar un teclado programable si cambia el menú o el catálogo?
Sí, es justamente la ventaja frente a un teclado con teclas fijas impresas: se reprograma desde un software del propio fabricante, sin cambiar el hardware. Lo que sí puede hacer falta es reemplazar la lámina o el inserto con los nombres impresos debajo de cada tecla, si el modelo la usa como referencia visual.
¿Conviene un teclado programable para un almacén o kiosco?
Depende de cuántos productos se venden sin código de barras. Si el catálogo es casi todo envasado de fábrica, un lector de código de barras común ya resuelve el mostrador. Si en cambio se vende bastante suelto o fraccionado sin código propio, un teclado programable puede ahorrar tiempo real en cada venta frente a buscar el producto a mano en el sistema.
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Fuentes
Mirá cómo se hace en YoFacturo

Tutorial oficial del canal de YoFacturo. Guía escrita: Punto de Venta en YoFacturo.










