Hardware para comercios

Hardware para ferretería: cómo manejar miles de artículos con lector y etiquetas de góndola

Qué hardware necesita una ferretería para manejar un catálogo de miles de artículos: código interno para lo que se vende suelto, un lector que aguante etiquetas gastadas y cuándo conviene sumar un lector fijo.

Ilustración de un lector de código de barras robusto escaneando una etiqueta de góndola sobre estanterías repletas de artículos de ferretería
Ilustración de un lector de código de barras robusto escaneando una etiqueta de góndola sobre estanterías repletas de artículos de ferretería

Una ferretería típica maneja miles de artículos distintos, y una parte importante de ese catálogo (tornillos, bulones, arandelas, metros de caño o de manguera) no trae ningún código de fábrica: hay que asignarle uno propio e imprimir la etiqueta. A eso se suma que el ambiente del mostrador no es precisamente limpio, así que el lector que elijas tiene que aguantar etiquetas con grasa, polvo o algo de desgaste sin dejar de leer. Repasamos cómo armar ese hardware sin que la caja se vuelva un cuello de botella.

El problema real de una ferretería: miles de artículos, muchos sin código de fábrica

En un almacén o un kiosco, casi todo el catálogo ya trae un EAN-13 impreso de fábrica. En una ferretería, en cambio, conviven tres situaciones bien distintas: productos envasados con código de fábrica (una lata de pintura, una herramienta eléctrica), productos que se venden sueltos por unidad y no traen ningún código (un tornillo, una bisagra, un caño cortado a medida) y cajas que agrupan varias unidades del mismo artículo para reponer góndola. Manejar bien las tres cosas, sin que la caja se vuelva lenta, es el verdadero desafío de este rubro más que cualquier equipo en particular.

El error común es subestimar cuánto del catálogo cae en la segunda categoría. En una ferretería mediana, la cantidad de artículos sin código de fábrica puede superar largamente a los que sí lo traen, sobre todo en la sección de bulonería, y ahí es donde un mostrador sin código interno termina buscando cada artículo por nombre en una lista larga, con el tiempo (y los errores de tipeo) que eso implica.

Código interno para lo que se vende suelto

La solución es la misma que se usa en cualquier comercio con productos sin código de fábrica: asignarle un código propio en Code 128, que acepta letras y números en la misma cadena y no tiene un largo fijo, así que sirve tanto para un tornillo como para un código más largo que incluya la medida o la sección del negocio. No hace falta ningún trámite externo para esto, alcanza con no repetir el mismo número entre dos artículos distintos de tu propio catálogo. Después, ese código se imprime en una etiqueta con una impresora de etiquetas dedicada (un equipo aparte de la impresora de tickets) y se pega en el cajón, la góndola o directamente en una bolsita si el artículo se entrega así.

Un lector que aguante etiquetas gastadas y ambientes sucios

El otro punto que distingue a una ferretería de un comercio con productos prolijos de fábrica es el estado real de las etiquetas y los envases en el mostrador: grasa de una herramienta, polvo de cemento, una etiqueta que se despegó un poco y quedó arrugada. Un lector 2D de gama media o alta está pensado justamente para esto. Como referencia de una ficha técnica oficial real, el Zebra DS4308 (un imager 2D de uso general) declara en su hoja de especificaciones que lee códigos 1D, 2D y PDF417 "incluso si están rayados, dañados o sucios", soporta caídas repetidas de 1,83 metros sobre concreto y mantiene un rango de lectura de hasta 71 centímetros para un código UPC estándar, útil para escanear sin acercarse demasiado a un producto largo como un caño o un tramo de manguera. Un láser 1D económico, en cambio, es más sensible a ese tipo de desgaste porque depende de una única línea de lectura bien definida.

Tres tamaños de ferretería, tres combinaciones de hardware

Tamaño del localCatálogo aproximadoHardware recomendado
Ferretería chica de barrioAlgunos cientos de artículosLector 1D básico, código interno solo para lo suelto
Ferretería medianaVarios miles de artículosLector 2D resistente a etiquetas gastadas, impresora de etiquetas dedicada
Ferretería grande o con depósito propioMiles de artículos, reposición constanteLector fijo omnidireccional en caja, lector portátil para el depósito

Impresora de etiquetas para el código de góndola

Más allá del lector, la impresora de etiquetas es la pieza que sostiene todo el sistema de código interno: sin ella, cada tornillo o cada metro de caño terminaría con una etiqueta escrita a mano, sin código de barras. Conviene un modelo pensado para volumen de etiquetas medio a alto, porque en una ferretería con catálogo grande la cantidad de etiquetas nuevas que se imprimen por semana (altas de productos, reposición de precio) suele ser mayor que en un comercio con catálogo más chico y estable. El detalle de qué mirar antes de comprar una impresora de etiquetas (resolución, sensor de brecha o de marca negra, ancho de impresión) ya está cubierto en la guía dedicada a ese tema.

Cómo armar el catálogo paso a paso

  1. Cargá primero todo lo que ya trae código de fábrica: es el trabajo más rápido, porque solo hace falta escanear el envase para identificarlo.
  2. Identificá qué artículos se venden sueltos y no traen ningún código, y asignales un código interno en Code 128, sin repetir números entre artículos distintos.
  3. Imprimí las etiquetas de ese código interno con una impresora de etiquetas dedicada, y pegalas en el cajón, la góndola o el envase según corresponda.
  4. Elegí un lector 2D si tu mostrador maneja etiquetas que se ensucian o se gastan seguido, en vez de un láser 1D económico.
  5. Si el volumen de ventas por hora es alto, sumá un lector fijo omnidireccional en la caja para no perder tiempo orientando cada artículo.

Cómo lo maneja YoFacturo

El agente local de YoFacturo clasifica automáticamente qué tipo de código acaba de leer el lector, probando primero si son 13 dígitos (EAN-13), después 12 (UPC-A), 8 (EAN-8) y 14 (ITF-14) antes de evaluarlo como Code 128, y ese orden existe justamente para no confundir el código de una caja que agrupa varias unidades (ITF-14, frecuente en la reposición de ferretería) con un número cualquiera. Más allá de ese detalle interno, en el punto de venta cualquier lector conectado por USB funciona igual: el código, sea de fábrica o interno, se escribe solo en el buscador de productos, sin que el cajero tenga que distinguir de dónde salió.

Preguntas frecuentes

¿Cómo manejo miles de artículos en una ferretería sin perder tiempo en la caja?

Asignando un código de barras a cada artículo, incluso a los que se venden sueltos y no traen ninguno de fábrica, e imprimiendo una etiqueta con ese código para pegar en el envase o en la góndola. Con eso, cobrar es escanear en vez de buscar el producto por nombre en una lista de miles de opciones.

¿Qué lector conviene para etiquetas gastadas o sucias, típicas de una ferretería?

Conviene un lector 2D (imager) de gama media o alta, pensado para leer códigos aunque estén rayados, sucios o parcialmente dañados, algo habitual en un mostrador donde se manipulan tornillos, pintura o materiales con grasa o polvo. Un láser 1D económico es más sensible a ese tipo de desgaste.

¿Cómo le pongo código de barras a algo que vendo suelto, como tornillos o bulones?

Le asignás un código interno en Code 128, sin ningún trámite, porque es un producto que solo circula dentro de tu propio catálogo. Después imprimís una etiqueta con ese código en una impresora de etiquetas dedicada y la pegás en el cajón, la góndola o una bolsita, según cómo lo vendas.

¿Necesito un lector omnidireccional en una ferretería?

Depende del volumen de tu mostrador. Si tenés fila constante y pasás muchos artículos por hora, un lector fijo omnidireccional gana tiempo porque el producto se pasa frente a él sin que el cajero tenga que orientarlo. Con un mostrador de bajo tráfico, una pistola 1D o 2D alcanza de sobra.

¿Qué código llevan las cajas que agrupan varias unidades de un mismo producto?

Las cajas que agrupan varias unidades del mismo producto (por ejemplo, una caja de 100 tornillos iguales) suelen llevar un código ITF-14, distinto del EAN-13 de la unidad suelta. Un lector 1D o 2D estándar lo lee igual que cualquier otro código de barras, sin configuración extra.

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Fuentes

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Mirá cómo se hace en YoFacturo

Punto de Venta en YoFacturo — Tutorial paso a paso

Tutorial oficial del canal de YoFacturo. Guía escrita: Punto de Venta en YoFacturo.

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