Hardware para fiambrería y quesería: balanza etiquetadora y códigos con peso
Qué hardware necesitás en una fiambrería o quesería: balanza con impresora de etiquetas para lo que se corta en el momento, lector de código de barras para lo envasado de fábrica, y cómo conviven las dos cosas en la misma caja.

En una fiambrería o quesería conviven dos formas de vender en el mismo mostrador: lo que cortás y pesás en el momento, con una balanza que imprime una etiqueta de precio, y lo que ya viene envasado de fábrica con su propio código de barras. El resto del hardware (impresora de tickets, cajón de dinero) es el mismo que en cualquier comercio de barrio. Lo que hace distinto a este rubro es cómo se organiza la caja para que las dos cosas se cobren rápido y sin errores.
Los dos flujos de venta que conviven en el mostrador
El primer flujo es el fiambre o el queso que se corta en el momento: una persona pide "300 gramos de jamón cocido" o "medio kilo de queso cremoso", el empleado corta, apoya el paquete en la balanza y esta calcula el importe según el precio por kilo cargado. El segundo flujo es todo lo que llega ya envasado de fábrica con su propio código de barras impreso: fiambre fraccionado en paquetes cerrados, quesos en hormas chicas con etiqueta de origen, manteca, algunos embutidos secos. Ese producto se escanea igual que cualquier artículo de kiosco o almacén, sin pasar por la balanza.
El error típico al armar el mostrador es pensar el rubro como "todo se pesa" y comprar solamente una balanza, sin sumar un lector de código de barras para lo envasado. En la práctica, casi cualquier fiambrería o quesería de barrio mezcla las dos cosas, y el mostrador tiene que resolver ambas sin que el cliente note la diferencia en el tiempo de espera.
La balanza con impresora de etiquetas, la pieza central
Para lo que se corta y se pesa, la pieza de hardware central es una balanza con impresora de etiquetas incorporada: identifica cada producto pesable con un código PLU (un número corto, no un código de barras completo) e imprime una etiqueta autoadhesiva con nombre, peso, precio por kilo e importe. Esa etiqueta lleva su propio código de barras, que después lee cualquier lector común en la caja. El catálogo de precios (qué PLU corresponde a qué producto y a qué precio por kilo) se carga desde una PC con el software del fabricante de la balanza, y no hace falta tocar el equipo a mano cada vez que cambia un precio.
Los dos fabricantes que vas a encontrar en el mercado argentino para este tipo de equipo son Systel y Kretz, con líneas de balanzas etiquetadoras pensadas justamente para carnicerías, verdulerías, fiambrerías y queserías. El detalle de cómo funciona el código PLU, cómo se actualiza el catálogo y qué modelo conviene según el volumen de tu local ya está cubierto en profundidad en otras dos guías de esta sección: si todavía no elegiste balanza, conviene arrancar por ahí en vez de repetir acá la comparativa completa.
El lector de código de barras, para lo que ya viene envasado
Para el fiambre o el queso que llega envasado de fábrica, lo que necesitás es un lector de código de barras común, el mismo que usarías en un almacén o un kiosco: se conecta por USB y funciona en modo teclado, sin instalar ningún driver, así que el código se escribe solo en el buscador de productos del sistema apenas lo pasás frente al lector. No hace falta un equipo especial para esto: un lector láser 1D básico alcanza de sobra, porque el código de un producto envasado de fábrica es casi siempre un EAN-13 estándar.
Si tu mostrador tiene mucho movimiento (una fiambrería grande con fila constante), un lector fijo omnidireccional puede convenir para lo envasado: el producto se pasa frente al lector sin que el empleado tenga que apuntarlo, lo que gana tiempo cuando hay que alternar entre pesar algo y escanear otra cosa sin perder el ritmo de la fila.
Qué hardware corresponde a cada situación
| Situación en el mostrador | Hardware que resuelve | Cómo llega a la venta |
|---|---|---|
| Fiambre cortado al momento (jamón, salame, paleta) | Balanza con impresora de etiquetas | Etiqueta con código PLU, se escanea en la caja |
| Queso en bloque cortado a pedido | Balanza con impresora de etiquetas | Etiqueta con código PLU, se escanea en la caja |
| Fiambre o queso envasado de fábrica | Lector de código de barras común | EAN-13 de fábrica, escaneo directo |
| Combo o promo armado en el local | Código interno propio, cargado en el sistema | Etiqueta impresa con impresora de etiquetas aparte |
Impresora de tickets y cajón de dinero
Más allá de la balanza y el lector, el mostrador necesita lo mismo que cualquier punto de venta: una impresora térmica para el ticket o la factura, y un cajón de dinero que se abre desde el sistema al cobrar. La conexión más habitual del cajón es por el cable RJ11 que sale de la propia impresora, así que no hace falta un cajón con su propia electrónica de apertura. El ancho de papel más común para este tipo de mostrador es 80 mm, aunque también se usa 58 mm en locales más chicos con menos texto por ticket.
Cómo armar el mostrador paso a paso
- Separá tu catálogo en dos columnas: lo que se vende por peso (fiambre y queso cortado) y lo que ya viene envasado con código de fábrica.
- Elegí una balanza con impresora de etiquetas según tu volumen diario y cargale el precio por kilo de cada producto pesable.
- Conectá la balanza a la PC del mostrador (la mayoría usa puerto serie con adaptador USB) y probá que el peso y el precio salgan bien en una etiqueta de prueba.
- Sumá un lector de código de barras común para todo lo envasado de fábrica, y probá que lea tanto el EAN-13 de un producto envasado como el código PLU recién impreso por la balanza.
- Completá el mostrador con impresora de tickets y cajón de dinero, y hacé una venta de prueba que combine las dos cosas: un producto pesado y uno envasado, en el mismo ticket.
Cómo lo maneja YoFacturo
El agente local de YoFacturo reconoce automáticamente si la balanza conectada es Systel o Kretz mirando el nombre del fabricante que reporta el puerto serie, sin que haga falta declarar la marca a mano, y exporta el catálogo de productos vendidos por peso cada cinco minutos al formato que espera el software de esa balanza. El lector de código de barras, del lado del sistema, funciona igual para cualquier producto: el mostrador lo recibe como si alguien tipeara el código en el buscador, sea el PLU recién impreso por la balanza o el EAN-13 de un fiambre envasado de fábrica. No hace falta configurar nada distinto según de dónde salió el código.
Preguntas frecuentes
¿Qué hardware necesito para una fiambrería o quesería?
Como mínimo, una balanza con impresora de etiquetas para lo que cortás y pesás en el momento (fiambre, queso a granel), un lector de código de barras para lo que ya viene envasado de fábrica, una impresora térmica de tickets y un cajón de dinero. El resto (PC, monitor) es el mismo que en cualquier punto de venta.
¿Necesito una balanza con impresora de etiquetas si vendo fiambre envasado de fábrica?
Para el fiambre envasado de fábrica no: ya trae su propio código de barras impreso y lo cobrás con un lector común, igual que cualquier producto de kiosco. La balanza etiquetadora la necesitás para lo que cortás y pesás vos mismo en el mostrador, sea fiambre al corte o queso en bloque.
¿Cómo cobro en la misma caja un fiambre pesado y uno envasado con código de barras?
El fiambre pesado llega a la venta a través de la etiqueta con código PLU que imprimió la balanza, y el lector la escanea igual que cualquier otro código. El fiambre envasado de fábrica se escanea directo con el mismo lector, con su propio EAN-13. Para el sistema son dos códigos distintos que se leen exactamente igual.
¿Qué diferencia hay entre vender por peso y por unidad en el sistema?
Un producto vendido por unidad tiene un precio fijo por pieza o por envase, y su código no cambia de venta en venta. Uno vendido por peso tiene un precio por kilo cargado en el sistema y en la balanza, y el importe final depende de cuánto pesó ese corte puntual: por eso necesita una etiqueta nueva cada vez, no un código de fábrica fijo.
¿Una sola balanza alcanza para fiambrería y quesería?
Si el mostrador es uno solo y el volumen no es muy alto, sí: la misma balanza etiquetadora sirve para fiambre y para queso, cargando cada producto con su propio precio por kilo. Si el local separa fiambrería y quesería en dos mostradores distintos, cada uno con su propia fila, conviene una balanza por puesto para no hacer esperar a nadie.
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Mirá cómo se hace en YoFacturo

Tutorial oficial del canal de YoFacturo. Guía escrita: Punto de Venta en YoFacturo.










